Por Natalia Kiako, Editora Green Vivant Buenos Aires.

Fernando Baz es oriundo de Puerto Madryn, padre, amante del mar, optimista y emprendedor. Descubrió el mundo de los productos orgánicos en un viaje por Europa hace muchos años, y se enamoró para siempre de esta forma de producción. Así es que fundó Jardin Orgánico, un emprendimiento dedicado a enlazar la agricultura orgánica con los consumidores, y hoy les ofrece también productos elaborados y hasta cosméticos orgánicos. Compartimos su historia y su perspectiva, en esta entrevista.

¿Cómo empieza tu relación con la agricultura orgánica? ¿Por qué empezaste a aprender y a elegir productos orgánicos?
Todo comenzó cuando dejé mi trabajo en una empresa y me fui a  recorrer Europa durante dos años, con unos vinos de la bodega Los haroldos bajo el brazo. Mi idea era manejar la exportación hacia Europa. A raíz de esto, conocí a un importador italiano que, además de comprar vinos argentinos, tenía en su país al norte de Italia una plantación de arroz y maíz orgánico, y fabricaba pastas secas a base de arroz, aptas para celíacos. Fue la primera vez que oí al respecto… Después hice un viaje por India, Nepal y el sur de Asia, y volví a Argentina con el deseo y el propósito de dedicarme a la exportación de productos orgánicos y el desarrollo del mercado interno. 

¿Cómo se creó y empezó Jardín Orgánico? ¿Fue cambiando o desde el comienzo tuvo la misma dinámica?
Jardín Orgánico como proyecto ya cuenta con 8 años, pero antes de consolidarse tuvo varias etapas. Empezó de forma familiar, en un depósito de Villa Devoto, y fue dando sus frutos año a año. Muchos consumidores locales y  también almacenes naturales comenzaron a consultar cómo y dónde se podían conseguir esos productos en Argentina. La dinámica siempre fue la misma: desde un comienzo armamos la plataforma de compra on line y consolidamos la tienda a través de esa vía. La incorporación de productos elaborados no fue una tarea sencilla, ya que tuvimos que incentivar a los productores a que confíen en el crecimiento del mercado local y se lancen a desarrollar marcas basadas en la producción orgánica. Pero valió la pena el esfuerzo.

¿Cómo se relacionan con los productores, cómo seleccionan los productos?
Así como con el público, la relación  fue creciendo año a año a medida que cada vez más productores se animaban a incorporarse al mercado orgánico. Estamos en continua búsqueda de nuevos productos y proveedores, nos interesa hacer mucho hincapié en la relación directa con los productores, sean de Cuyo, la Patagonia o Misiones. Sobre todo con aquellos que brindan productos orgánicos certificados. Es importante abarcar productor de diferentes zonas y así promover y difundir la elaboración orgánica de todo el país.

¿Sus productos, son orgánicos certificados? ¿Por qué es importante esta validación?
Es una exigencia que todos los productos orgánicos que se comercializan estén certificados, remitiéndonos a productos agrícolas que han sido cultivados y procesados según normas estándar, verificadas por organizaciones privadas. Fue crucial  para nosotros poder contar con la certificación de OIA, como empresa orgánica. 

¿Cómo es el público de JO? ¿Cambió con el correr del tiempo? 
El consumo de productos orgánicos en el mundo viene creciendo fuertemente: hay cada vez más preocupación por el descuido hacia el medio ambiente y por proteger la salud de los seres humanos. Lejos de ser una moda, los argentinos empezamos a experimentar  un “despertar” de consumo orgánico desde 2008, a transitar una toma de conciencia acerca de lo que  comemos. Empieza a existir lo que llamamos consumo responsable y esa filosofía se ve aplicada en el  día a día a través de la alimentación ecológica, entre otras cosas. En la actualidad, los consumidores optan en su mayoría por productos frescos, frutas y verduras, ya que, en general, se relaciona “lo orgánico” con productos de la huerta. Pero poco a poco, cada día más, crece también el público que se anima a los productos orgánicos elaborados y  a las novedosas líneas de cosmética orgánica,  limpieza e higiene.

¿Cuál es el panorama del mercado orgánico a mediano y largo plazo? 
La Argentina presenta un marco ideal para que esta tendencia de consumo orgánico siga incrementándose, ya que se encuentra  entre los primeros productores orgánicos del mundo aprovechando la diversidad del clima, versátil y benigno para todo tipo de cosechas. La vuelta hacia una alimentación con productos naturales nos ha llevado a  valorar la alimentación orgánica como parte de un proceso de promoción de la salud y de prevención de enfermedades. Es cierto que se está generando una nueva conciencia hacia el consumo responsable, pero aún falta mucho por hacer y es nuestra tarea seguir promoviendo hábitos de alimentación consciente y cuidado del medio ambiente.

Gracias Fernando.