El aceite de coco es un lípido vegetal obtenida a través del proceso de prensado de la pulpa de los frutos del cocotero. En su mayor proporción está compuesto por ácidos grasos denominados saturados, pero son los de tipo cadena de carbono corta, lo cual hace que sean de más rápida metabolización y por ende más saludables. Además, como muchos derivados de frutos de origen vegetal, posee proteínas y otros nutrientes esenciales que proveen beneficios a la salud del organismo.Históricamente se ha utilizado en la industria de la cosmética sin embargo el aceite de coco es un ingrediente muy utilizado en la cocina también. Particularmente en la cocina asiática, en especial en la India y el Sudeste Asiático, pero cada vez cobra más popularidad en occidente también.

Las principales ventajas del aceite de coco para cocinar son:

  • Su sabor es delicioso y ofrece un toque especial a tus preparaciones.
  • Resiste altas temperaturas antes de quemarse, haciéndolo ideal para frituras sin que pierda sus singularidades con el calor.

A su vez contribuye a controlar los niveles de colesterol, favoreciendo la reducción del denominado colesterol “malo” e incrementando el “bueno”. Es clave su contenido de vitamina E y sustancias antioxidantes, lo cual beneficia al sistema inmune. Aporta, además, ácido fólico y fibras lo cual permite enriquecer nutricionalmente ciertas recetas.

Algunos ejemplos para incorporar aceite de coco como base para cocinar recetas de sopas, currys, arroces, thai, platos vegetarianos y postres. También se puede utilizar como sustituto de la margarina, el aceite de oliva, la mantequilla y el aceite de maíz o de canola. Podés encontrar distintas variedades de aceite de coco ideales para sumar a tu dieta en la web de Jardín Orgánico.