El agujero en la capa de ozono sobre la antártida registrado en los últimos días ha sido el más grave del que se tiene constancia hasta ahora, confirmó hoy la Organización Meteorológica Mundial.

Entre el 25 de septiembre y el 1 de octubre, se constató la menor cantidad de ozono sobre la antártida en su historial, ya que se trata del agujero más grande en superficie y el de mayor déficit de masa, declaró Mark Oliver portavoz de la Organización en una conferencia de prensa en Ginebra.

Las medidas fueron tomadas con instrumentos de la NASA y los satélites de la Agencia Europea Espacial.

Según la NASA la superficie del agujero de ozono de este año supera la marca observada en 2000.

“Todo esto ha sido causado por un frío estratosférico en especial, entre 10 y 40 kilómetros por encima del nivel del mar. Mientras tengamos esta situación el tamaño y la profundidad del agujero de ozono dependerá de las condiciones meteorológicas durante el invierno y la primavera antártica”, explicó Oliver.

La OMM espera que reaparezcan grandes agujeros de ozono en las próximas dos décadas antes de que se produzca una verdadera reducción en su tamaño.