México DF. La posposición hasta abril de la entrada en vigor del acuerdo para prohibir durante dos años la pesca con redes agalleras, en el Alto Golfo anunciada ayer por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de México, representa un retraso preocupante en la lucha para tratar de salvar a la vaquita marina, especie de la que sólo quedan 97 ejemplares.

Desde noviembre de 2014 Greenpeace difunde una petición virtual a través de la cual más de 430.000 personas en todo el mundo piden al presidente de México, Enrique Peña Nieto, que realice acciones contundentes para salvar a la vaquita marina, una especie de marsopa similar a un delfín.

El pasado 23 de diciembre se conoció una propuesta, firmada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) de México que establece una prohibición durante dos años de la pesca mediante actividades que afecten la supervivencia de la vaquita marina en la totalidad de la zona de distribución de dicha especie, unos 5 mil kilómetros cuadrados. Además, establece una compensación de 540 millones de pesos anuales para los pescadores que vean afectada su actividad.

Luego de pasar por una consulta pública, se esperaba que este acuerdo sea publicado en el Diario Oficial de la Federación este 1 de marzo, para que pudiera entrar en vigencia. Sin embargo, el día de ayer la fecha fue pospuesta hasta el 1 de abril. Greenpeace considera a este retraso de un mes como un obstáculo y desafío para la supervivencia de la vaquita marina.

“Aunque las medidas anunciadas son un gran primer paso para la protección de la vaquita, no podemos perder más tiempo, el programa estaba previsto para entrar en vigor en marzopor lo que es urgente pasar de las promesas a los hechos”, aseguró Silvia Díaz, responsable del programa de Océanos de Greenpeace México.

Respecto a las medidas de protección anunciadas por la Semarnat, Díaz señaló que “los dos años de prohibición de pesca con redes de enmalle o cimbra en el hábitat de la vaquita son una gran oportunidad pero deben ser aprovechados para buscar y encontrar una solución permanente, para ello se necesita invertir en el desarrollo de nuevas artes de pesca, combatir la pesca ilegal de totoaba y la creación de alternativas sustentables de vida para las comunidades locales”.

La pesca de totoaba, otra especie en peligro de extinción y cuyo valor en el mercado negro en México y China es muy elevado, se incrementó peligrosamente hace 2 años en el hábitat de la vaquita y esto ha hecho que la población del cetáceo se reduzca de forma alarmante.

Las iniciativas del gobierno federal son positivas, pero se necesita más. El alto valor de la totoaba en el mercado negro y el hecho de que el crimen organizado esté involucrado en la pesca y el tráfico ilegal de la misma hace que el combate a estas prácticas sea mucho más complicado”, añadió Díaz. “Los gobiernos de China y Estados Unidos deben también tomar medidas conjuntas para eliminar por completo el tráfico y consumo de la totoaba”.

De acuerdo con el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita, si no se toman medidas urgentes, el cetáceo podría extinguirse en 2018, convirtiéndolo en el segundo en la historia de la humanidad en desaparecer.

 

Participá ahora y pedile al Presidente de México que prohíba de manera urgente todo tipo de pesca que pueda afectar a la vaquita marina. >> http://goo.gl/KKnFKS