La ciudad brasileña de San Pablo consume 100 veces más recurso naturales de los que produce, de acuerdo a las conclusiones de un estudio presentado en la Cumbre de la Tierra, que se realiza en Río de Janeiro, por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en sus siglas en inglés). La huella ecológica del consumo de los habitantes de la ciudad de San Pablo representa la capacidad de renovación de la naturaleza de más de la mitad del estado del mismo nombre y de otros estados vecinos. “Pare ser autosuficientes en hectáreas ecológicas, la ciudad precisa de la mitad del estado, más una parte de Río de Janeiro, del sur de Minas Gerais y de parte del estado de Paraná”, afirmó el coordinador del Programa Cerado-Pantanal de la WWF Brasil, Michael Becker.

Sao PabloLa Huella Ecológica medida en hectáreas globales –cuya unidad corresponde a la productividad media de una hectárea de tierra y agua del mundo- corresponde al volumen de los recursos renovables necesarios para sustentar los hábitos de consumo de una persona.

Las conclusiones del estudio, que se realizó con el objetivo de las estadísticas oficiales un indicador económico que tenga en consideración el impacto ambiental, fueron presentadas en el marco de la Cumbre Rio+20, que concluye el próximo 22 en la ciudad de Rio de Janeiro.

“La gente necesita incorporar los recursos naturales a la lógica económica que oriente el consumo y las cadenas productivas”, agregó Becker.

El dirigente de esa ONG aseguró que “las 21 ciudades brasileñas que firmaron el compromiso con la ‘Carta de Rio para la Sustentabilidad’, están concientes de la importancia de la Huella Ecológica como instrumento para la formulación de políticas públicas.