Después de consumir, crudas o cocinadas las frutas y verduras orgánicas del Box de Temporada es sumamente importante que realicemos un compost de los residuos remanentes. El proceso de compostaje permite la desintegración de la materia a través de la digestión de micro y macro fauna (por ejemplo, lombrices, hongos, bacterias benéficas). Naturalmente, estas interacciones ecológicas, permiten la recuperación y hacen biodisponibles los nutrientes que estaban contenidos en dichos residuos, obteniendo un producto similar a una tierra con alto contenido fértil para ser reutilizada.

En la actualidad, aproximadamente el 50% de los residuos que llegan a disposición final (por ejemplo, en centros de residuos como CEAMSE en Ciudad de Buenos Aires, Argentina) son provenientes de alimentos como frutas, verduras, restos de poda etc. que pueden ser compostables y así evitar una acumulación excesiva de estos residuos y futuras emisiones de gases de efecto invernadero por incorrecta disposición. Realizar composts domiciliario  de nuestros residuos de frutas y verduras orgánicas es de muy baja complejidad y tiene altos beneficios ya que reducimos considerablemente nuestra proporción de residuos destinados a disposición final. La alimentación saludable que nos brinda el Box de Temporada con sus frutas y verduras orgánicas debe estar acompañada de una mayor conciencia ambiental y la incorporación de nuevos hábitos para lograr una mayor sustentabilidad de nuestro entorno.

Acá van algunos tips para tener un compost casero:

  • Siempre intercalar capas de restos frescos y secos (ejemplo, fresco son las cáscaras de papa o zanahorias y secos son hojas secas de los árboles o bien pedazos de cartón bien triturados)
  • La relación entre los frescos y secos tiene que ser de 1:2 o incluso más dependiendo del contenido de agua del fresco; es decir, en ningún caso debe superar la cantidad de frescos en el total. Porque no queremos que esté ni muy húmedo ni muy seco, la situación intermedia es la ideal para que el proceso ocurra óptimamente.
  • El contenedor para realizar el compost puede ser de fabricación casera o comprado pero siempre debe tener ventilación y ser removido cada 10 días o 2 semanas para evitar compactación (por ejemplo, se puede realizar en un tacho de pintura de 20 litros con agujeros u otro recipiente que permita la aireación)
  • Al adicionar las capas de restos,  la incorporación de una fina capa de tierra suelta y la suma de lombrices acelera altamente el proceso natural de descomposición.
  • Realizado de manera correcta, es sumamente improbable que desprenda olores desagradables y para evitar inundaciones debe estar tapado.
  • ¡Listo! En 6 meses (desde el inicio) el compost estará maduro y esos restos orgánicos se habrán transformado en una tierra súper fértil para abonar nuestras plantas de jardín, balcón o terraza (¡y sino podemos hacer un gran regalo para aquel amante de las plantas!) 

Tenemos que preocuparnos por tener hábitos saludables que vayan en sintonía con un ambiente más sustentable. Consumir frutas y verduras orgánicas de Jardín Orgánico nos garantizan una mejor alimentación y realizar el correcto compostado de sus restos, reducen ampliamente nuestro impacto en el ambiente.