Acorde a la tendencia mundial de cuidar el medio ambiente y a la vez consumir productos que mejoren la calidad de vida, desde Jardín Orgánico proponemos el consumo responsable de productos y alimentos orgánico certificados, comprometiéndonos con la salud ambiental y de las personas.

En el mundo viene creciendo fuertemente el consumo de productos orgánicos, no sólo por la preocupación que existe hacia el descuido con el medioambiente, sino también por la intención de mejorar la salud de los seres humanos.  En otras palabras, quienes eligen consumir productos ecológicos están optimizando la salud de nuestro planeta evitando el agravamiento del calentamiento global y, al vez, su calidad de vida también. La vuelta hacia una alimentación con productos naturales, que no sufran procesos industriales cada vez más agresivos, nos ha llevado a  valorar la alimentación orgánica como parte de un proceso de promoción de la salud y de prevención de enfermedades tanto metabólicas como inmunológicas.

Pero, ¿qué significa que un alimento o producto es “orgánico”?

La comida orgánica es aquella que no recibe el uso rutinario de plaguicidas y herbicidas durante los procesos de cultivo. De esta manera, resulta mucho más sana y saludable.

Además, los alimentos que se obtienen con estos métodos contienen una mayor cantidad de nutrientes, desde los tradicionalmente conocidos como las vitaminas y los minerales,  hasta aquellas sustancias como los fitonutrientes,  elementos de origen vegetal, que nos protegen de radiaciones, contaminantes ambientales y conservantes agregados a los alimentos industrializados.

Por otra parte, la agricultura orgánica representa una alternativa óptima contra la agricultura industrializada que hoy genera más del 15% del total de gases GHG de efecto invernadero.


¿Por qué es importante que los alimentos orgánicos sean certificados?

El experto Roberto Rapela señala que todos los alimentos deben ser inocuos. Se busca que la sanidad sea perfecta y las características alimenticias sean óptimas, además de su sabor, textura y olor. Debe haber un seguimiento para verificar que esto se respete desde la semilla hasta el momento de su consumo, y esto es lo que se garantiza con la certificación orgánica. Por lo tanto, para el consumidor la garantía de veracidad reside en el sello de los productos.

“El control es semestral y depende del producto: se toman muestras para laboratorio y se sigue cada una de las etapas de producción. A su vez, actúa un comité independiente (expertos externos a la certificadora), y si el productor no cumple el protocolo, se le da de baja”, señala Rapela.

Para obtener la certificación, cada establecimiento debe seguir y respetar pautas específicas:

• Mantener la biodiversidad y el equilibrio natural de cada lugar: el cauce de los ríos, la calidad del agua, la capa de carbono de la tierra, la flora y fauna originarias.

• No pueden utilizarse químicos sintéticos: No están permitidos los pesticidas, herbicidas, transgénicos, hormonas y antibióticos.

• Está prohibido el encierro y el maltrato animal

• Se usa fertilizante orgánico para los vegetales

• Producción sustentable: Se busca el equilibrio ecológico y un sistema de producción socialmente justo.

¿Cuáles son los beneficios de los alimentos orgánicos?

En los vegetales, el valor alimenticio es similar. En el caso de las carnes, está comprobado que las orgánicas son más magras porque tienen menos grasa intramuscular.

Pero sin dudas, el gran beneficio de los alimentos orgánicos es que están absolutamente libres de residuos químicos. No están permitidos los aditivos y conservantes (salvo los naturales); plaguicidas ni fertilizantes; tienen menos o nulos residuos de medicamentos veterinarios; no contienen hormonas; ni metales pesados (presentes en suelos y aguas) y no pueden ser irradiados.

Además, las carnes orgánicas no sufren de contaminación biológica, como ser el “mal de la vaca loca” (encefalopatía espongiforme bovina), la fiebre aftosa, la intoxicación con Escherichia coli (famosa en hamburguesas industriales), ni salmonelosis (en huevos y aves).

“Muchos productos se irradian para matar los gérmenes y favorecer su conservación. Por ejemplo, carnes, congelados, conservas. Y si bien está demostrado que esa radiación no es altamente nociva, la conclusión final sólo el tiempo lo va a determinar”, amplía Rapela.

¿Por qué es mejor #ComerOrganico?

Por su valor nutritivo: Cultivados en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, los alimentos orgánicos tienen mayor contenido en vitaminas, minerales, hidratos de carbono y proteínas.

Por su sabor: Sólo regeneradas y fertilizadas orgánicamente, las plantas crecen sanas y se desarrollan de mejor forma, con su auténtico aroma, color y sabor, lo cual permite redescubrir el verdadero gusto de los alimentos originariamente no procesados.

Porque posee Garantía de Salud: Los estudios toxicológicos reconocen la relación existente entre los pesticidas y ciertas patologías, como el cáncer, las alergias y el asma.

Porque garantiza agua pura: La práctica de la agricultura ecológica, que no utiliza productos peligrosos ni grandes cantidades de nitrógeno -que contaminan y lesionan el agua potable- es una garantía permanente de obtención de agua para el futuro.

Porque cuida el suelo: El suelo es la base de toda la cadena alimentaria y la principal preocupación de la Agricultura Orgánica. Cualquier práctica de laboreo del suelo debe buscar la conservación de la fertilidad del mismo e, inclusive, mejorar su condición, en particular por el aumento del contenido en humus de las tierras aradas.

Porque preserva la biodiversidad: La disminución de la diversidad biológica es uno de los principales problemas ambientales de la actualidad. La agricultura orgánica preserva las semillas para el futuro.

Porque respeta la armonía de la naturaleza: La agricultura orgánica respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema. El equilibrio entre la agricultura y la forestación y la rotación de los cultivos, permite la preservación de un espacio rural capaz de satisfacer a las futuras generaciones.

Porque revitaliza las comunidades rurales: La agricultura orgánica permite la revitalización de la población rural y restituye y revalora su papel de guardianes del paisaje y de los ecosistemas agrícolas.

Porque promueve la educación ambiental: La agricultura orgánica es una gran escuela práctica de educación ambiental. Ella representa un modelo de desarrollo sustentable en el medio rural realmente promisorio para todos los jóvenes que un día tomarán decisiones en la sociedad.

Genera empleo: Gracias a la dimensión humana que estos emprendimientos asumen en las prácticas ecológicas y la gestión adecuada de los recursos locales, los productos agroecológicos generan oportunidades de creación de empleos permanentes y dignos.

Cuida el futuro: Los productos agroecológicos son grandes innovadores que consiguen la combinación de prácticas tradicionales con las prácticas más modernas, desarrollando así técnicas que permiten evitar el empleo de agentes de polución del ecosistema.

Por todo esto es importante es que la población, dentro de sus posibilidades, pueda elegir la calidad de los alimentos que consume. Por eso vale la pena estar informados acerca de qué se trata la producción orgánica de los alimentos y cuáles son los beneficios que aporta a la salud y calidad de vida.